Especulaciones irrealizables taponan la asunción de problemas urgentes

España necesita marcarse un rumbo en su posición como miembro de la Unión Europea más apropiado; desde su lugar en el continente debe dar un paso hacia adelante en sus convicciones para mostrar con total legitimidad una primacía abandonada. La fortaleza de la UE que ahora advierte amenazas directas con motivo del cambio de liderazgo en los EEUU es obvio que tendrá que afianzar más sus posturas, proteger sus mercados de la oleada asiática y convenir tratados internacionales con los que alimentar las empresas del continente. Ahí entra España, con la amplia proyección de sus materias primas, con la aportación indiscutible de profesionales de los diferentes sectores y con un idioma que es producto de una inmensa cultura observada desde la amplitud global de los diferentes continentes.

España no necesita ahora una desafección política provocada por unos intereses poco probables de llegar a algo, la intentona del independentismo promovida por sectores de la sociedad catalana no es presumible de llegar a nada, las leyes están para ser cumplidas, la Constitución se erige como defensora a ultranza de los derechos de la sociedad española sin distinción y que presenta en sus normas la no independencia de ninguna de sus autonomías. España es un Estado indivisible, demócrata y con una larga experiencia nada agradable de lo que significa una dictadura, una nación que necesita la conexión de sus gobiernos autonómicos para combatir los problemas que asolan nuestro sistema. El producto creado en su día  y conocido como Unión Europea es un organismo que no admite divisiones estatales, que asegura la protección de sus miembros y entiende como natural el hecho de que las diferentes sociedades integrantes dentro de un mismo Estado sean participes al unisonó de su identidad.

Así las cosas, no parece razonable que el Sr. Mas, ex President de la Generalitat Catalunya tenga como objetivo malograr el equilibrio del Estado mediante referéndum al libre albedrío de sus opiniones. La ley está en favor de todos los ciudadanos y ciudadanas de este país y esa ley conviene que la ilegalidad derrochada por Artur Mas en su intentona separatista debe de ser castigada, no es normal que un político del calibre del que salió a regañadientes de su coalición con Durán i Lleida, trate ahora de echar las culpas de su mala fe a los voluntarios que en su día le siguieron con presteza. La UE no puede ser condicionada por una autonomía que quiere volar a su aire, de un colectivo empeñado en ser más que nadie manteniendo los mismos derechos de una autonomía cualquiera que no interpreta el nacionalismo de su misma manera, no puede tratar de inducir al Gobierno Central a catalogar sus aportaciones separadas del resto o traducir en derechos lo que piden mediante imposiciones. España es algo más que una autonomía, Europa es un continente repleto de fortaleza económica que ahora sin embargo, se ha visto dañada por la crisis global, Catalunya es una pequeña porción de esta Europa, un espacio anexionado a ella mediante su ubicación dentro del territorio español y ya ha observado en más de una ocasión que ningún derecho avala un referéndum o una desconexión del Estado que la considere con plenos derechos convalidados con el organismo. Menos demagogia, menos luchas por no llegar a ningún  sitio y más uso de la ética y la honestidad política es lo que se le debería pedir a un personaje como Artur Mas, menos culpables anónimos a los que poner frente a la Justicia y más uso convenido de las atribuciones que no le corresponden.

Es oír y ver como algo anecdótico AUNQUE INDIGNANTE, el proceder del Sr. Más, una mera utopía basada en convicciones extremas cargadas de populismos, imágenes procesionales acompañando a quien sin duda, sabía lo que se traía entre manos cuando desprecio la Justicia y ahora es un mero ex President tratando de convertirse en mártir de un hecho lamentable. No podemos caer en la tentación de hacerle una mención de honor en wiki pedía más allá de sus valores pasados, sus errores futuros lo guardamos para la historia de quien quiera alguna vez recordar como anecdotario político de un personaje enloquecido intentando llevar a cabo un ideal incompatible con la Justicia y la razón democrática de un Estado como el nuestro ¿Anti catalán? No, razonablemente en mis cabales nada más ¿Antiseparatista? Sí, lograr el progreso necesario para un futuro esperanzador pasa por la unión de todos los ciudadanos y ciudadanas del Estado español?

Conformamos un Estado con una identidad propia y una legitimidad en el resto del mundo que debe de mantenerse impoluta, libre de suciedades de intereses sospechosos, consciente de su importancia y carente de escrúpulos para combatir cualquier tipo de ilegalidad de sus representantes políticos, Solo así obtendremos el respeto del resto de países, solo así tendremos la posibilidad de mantener nuestra lucha en favor de los intereses de todos los españoles y solo así, algún día, tendremos posibilidades de terminar con la lacra del siglo XXI, los desplazados, los que saltan unos muros impúdicos con cuchillas indolentes salpicadas de la sangre de quienes huyen de la muerte para encontrarse de bruces con la indignidad y el desplante. Hay muros fuera del gran rancho americano en lo que ha convertido a los EEUU el actual Presidente Donald Trump, para catalogar a esté de proteccionista con tintes fascistas primero deberíamos bajar la vista a la zona sur de nuestro país; luego, tal vez, tengamos la legitimidad suficiente para echarle en cara su mala gestión política, la que llevará a esa gran nación de la que es su líder a visualizar problemas fundamentales de crecimiento en su población, no obstante es la inmigración la que equilibra la necesidad demográfica de un país con el nacimiento de sus ciudadanos, no la edad longeva que se advierte podrá devenir de una mala previsión de factores.  El mundo se ha caracterizado por su afán de descubrir culturas nuevas, lugares remotos a los que ha llegado el hombre en busca de riqueza, menos por curiosidad, es por tanto razonable pensar que las razas, las costumbres y culturas son compatibles, al igual que las religiones o la ideología política siempre que provenga de reflexiones y procederes pacíficos. Llegará un día en el que las poblaciones de los países sean una abanico de interacciones sociales procedentes de muchos lugares del mundo, en el que nadie se sienta extranjero en su propia tierra o ciudadano con privilegios especiales venidos de otros lugares porque al fin y al cabo, todos hemos sido extranjeros en algún momento de nuestro árbol genealogi, todos hemos tenido algún conocido en otro país o un amigo de verás con el que coincidimos en unas vacaciones cualquiera. El ser humano debe ser consciente de sus limitaciones, tratar de manejar el espacio tiempo con la idea puesta en el futuro, el ayer fue tan sólo un sueño, hoy vivimos aún sin explicarnos siquiera como hemos llegado hasta aquí y mañana puede que hayamos logrado vencer los obstáculos de la xenofobia, el racismo o el ultraje al que sometemos a los que puede que ese día averigüemos sea un miembro más de nuestro árbol generacional.

La carga de desconexión con la sociedad por el contrario, si entendemos como tal la poco sugerente e irracional postura de la élite política española en el dirimir del asunto catalanista, se intensifica o aminora según optimización de situaciones venideras no previstas en los programas de las formaciones en liza dentro del Parlamento. En definitiva, si Artur sale escaldado Podemos tendrá que acallar su aprovechada alineación separatista con la que ganar votos, una consecuencia más del desaforado intento de los políticos por lograr un poder que antes despreciaban.

Juan Antonio Sánchez Campos

Publicado en: http://www.infonortedigital.com/portada/opiniones/item/54226-especulaciones-irrealizables-taponan-la-asuncion-de-problemas-urgentes

 

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