Sorpresa y perplejidad con Felipe VI, que se sube el sueldo a él y toda la Familia Real en plena crisis nacional

Gran perplejidad ha causado la noticia de que el Rey Felipe VI, pese a su conocida virtud por la mesura, la modestia, la contención y el equilibrio en su renovada etapa en el trono, se ha subido el sueldo. No sólo a él, también a su esposa, la Reina Letizia, y a toda la Familia Real.

Sorpresa y perplejidad con Felipe VI, que se sube el sueldo a él y toda la Familia Real en plena crisis nacional

Con más de 4 millones de parados, una crisis económica que aún sacude el país y una parálisis política e institucional, el rey Felipe VI, por su cuenta, ha decidido aplicar a la Familia Real y al personal de la Zarzuela una subida del 1%. La noticia ha causado perplejidad en toda la sociedad, que no se esperaban un gesto así del monarca.

Don Felipe ahora ganará un total de 236.544 euros brutos en este año, una cantidad mareante y desorbitada, casi 20.000 euros brutos al mes. Por su parte, la Reina Letizia ganará 130.092 euros y su padre, el Rey Juan Carlos, 189.228 euros, casi tanto como su hijo.

Lo ha hecho por la vía de la subida aplicable a sueldos de trabajadores del sector público, por lo que sus altos cargos, personal laboral y otros trabajadores de la Casa Real se verán beneficiados. Algo bastante lógico, pero que ha extendido al los honorarios directos de la Familia Real pese a lo abultados que ya eran de por sí.

Como es sabido, estos sueldos estuvieron congelados durante lo peor de la crisis, desde 2010. Después bajaron un 12% hasta 2014. Lo que hace ahora es recuperar parte de esa caída ya que en 2015, el primer año en el que podía aplicar sus políticas gananciales, se bajó voluntariamente un 20% el sueldo, levantando aplausos en la opinión pública, algo que ahora daña con esta nueva decisión en sentido contrario.

Fuente Diario critico.

Un 20 de suspenses y suspensos

El Ejecutivo sigue sacando dinero del arcón de las pensiones en un nuevo intento de salvaguardar su prestigio y afrontar la deuda contraída con los socios europeos. Y es que las cuentas no fallan, todo lo  contrario que los programas ficticios de quienes nada más llegar al Gobierno comenzaron a desvalijar los recursos que significan la supervivencia de las pensiones en nuestro país.

Nadie se puede creer que sin la creación de puestos de trabajo con los que aumentar la caja de las pensiones derivado de las cotizaciones el problema desaparezca de la noche a la mañana, al igual que pasará con los Presupuestos Generales del Estado para el próximo ejercicio, confeccionados de manera acelerada para influir en la legislatura que se promulgue como ganadora de las Elecciones Generales del 20-D. Parece ser que la oferta de empleo promulgada por el Sr, Rajoy al comienzo de la legislatura que le otorgo la mayoría ha sido humo en el aire y la herencia que deja su mandato además de baldía, injustificadamente no cumplida a pesar del sacrificio al que ha sometido a la población española con sus recortes y austeridad insolvente.

Desde Moncloa mientras todo esto sucede se quieren tapar las deficiencias con el uso de interlocutores con la cara dura para afrontar los golpes del contrario; no es dudar de la valía o inteligencia de quienes están por debajo del máximo representante de nuestro país pero, lo ilógico supera a la realidad y esté decide tomarse el tiempo que crea necesario para debatir un programa que sin embargo, a nadie extraña sea un panfleto de lo que realmente pretende si logran movilizar un número de votantes que no se dan por exprimidos. Para el partido en el Gobierno como no podía ser menos, la culpa de está sinrazón la tienen los medios de comunicación, expertos en cambiar la noticia según le venga en provecho, en lugar de disculpar al Sr. Rajoy de su desaparición en un debate tapándole la vicepresidenta.

Motivar a sus afiliados no parece dársele demasiado bien al desprecio de los populares en su afán por debatir tan sólo con el líder de la oposición socialista; los demás parecen no existir en la opinión del PP manteniéndose a una distancia marcada por ínsulas nada comedidas y sin embargo, pueden llevarse una desagradable sorpresa en el recuento de afectos a su programa. Y es que, tan legítima es la Sra. Santamaría como cualquier otro dignatario o representante de una formación en el Gobierno, pero desde luego, es una falta de respeto y un acto de soberbia despreciar a los demás candidatos coincidentes en las elecciones a los que más bien parece, tiene un ligero problema de comunicación a la hora de tratar temas de actualidad política presumibles de salir en el debate como son la corrupción y la regeneración política tan proclive durante su legislatura y que ha acabado con frascos de tinta y acogotados titulares de prensa y programas de radio televisión desde hace tiempo.

De que hubiese sido preceptivo enviar al debate a otras vertientes políticas no tenemos ninguna duda, es obvio que el Sr. Garzón, representante de IU, que ahora pretende satisfacer la necesidad de los ciudadanos con una ideología de izquierda joven y cargada de nuevas inquietudes a través de Unidad Popular,  tendría que haber tenido un lugar en la tertulia por representar a una formación emblemática desde la Transición Española con un moderado protagonista pero, los intereses también priman a la hora de promover un acto de semejantes características y como diría aquél “mejor lo que tenemos caliente que lo aún por calentar”, o lo que es lo mismo, para que más gente cuando ya está todo el aforo completo.

Estas cosas suelen ocurrir cuando no se tiene en cuenta la diversidad política de un país acostumbrado al devenir de los populares y socialistas, con el síndrome de una izquierda en concordancia con la permisividad del  votante acostumbrado. Ahora trasciende la variedad de ideologías sin saber muy bien a que pretensión atienden, o tan sólo se valen del gran vacío de un líder sobrado de conocimientos, empatía y agradable de escuchar; más bien se vienen suscitando demagogos, habladores parlanchines sin una sinceridad plausible en su intervención bajo una imagen sospechosa y unos intereses a los que se podría tachar como siniestros.

Pero todo esto nos viene ”como anillo al dedo” pues han servido para espabilar a más de uno en su poltrona de conformismo barato y sin atender hasta ahora la disponibilidad de unos programas que de no cumplirse, deberían ser suficiente causa para desligar nuestra confianza de los que intentan ahora confundirla entre amasijos de disputas o amenazas al viento de sacar a relucir traiciones adelantadas o propuestas inherentes a una falta de prevención en sus palabras.

De momento tendremos que conformarnos con una alcaldesa como la Sra. Carmena en Madrid que pasea displicente bajo el brazo de su opositora Cifuentes, Presidenta de la Comunidad con afiliación popular. Para interpretar que con buena armonía y mirando por los ciudadanos, se pueden hacer grandes paseos a través de una democracia que tan solo quiere una intervención oportuna que le devuelva su frescura.

Publicado en:

http://www.infonortedigital.com/portada/opiniones/item/43934-un-20-de-suspenses-y-suspensos

http://www.madridactual.es/madrid-blog/espana/un-20-de-suspenses-y-suspensos

http://www.noticiasgalicia.com/index.php/tribuna-abierta/25839/un-20-de-suspenses-y-suspensos

Juan Antonio Sánchez Campos

Por una firma se empieza

Parece ser que la distancia y el tiempo impiden llegar a profundizar en el sistema político de nuestro entorno, más bien diría que son las cuestiones que salen a la luz la única versión capaz de verificar si una cosa es cierta o por el contrario, se difumina en el infinito de nuestra ignorancia. Teniendo un punto fijo como referencia absoluta de todo y manejando la teoría de la relatividad que hace un siglo elucubro Einstein sacamos nuestras propias conclusiones sin frivolizar demasiado para constatar la irrealidad de un Gobierno ausente de sus responsabilidades

Así las cosas, el paso del tiempo constata dicho parecer, demostrándonos que la desaparecida imagen del Presidente del Gobierno en debates públicos con los que desarrollar su programa a la ciudadanía observadora, dedica ese tiempo en acudir a programas de radio o audiovisuales con el propósito de diseñar una imagen ficticia de locutor en retransmisiones deportivas e invadiendo la dignidad de los españoles con semejantes actos.

Se ha puesto de moda la demostración banal de que los representantes políticos que aspiran a gobernar España son ciudadanos normales, divertidos o esposos ejemplares, dejando a un lado la única exigencia de los votantes, la de mostrar su calidad como futuro mandatario de un país escéptico a las ridículas excentricidades  de sus políticos y alejados de su confianza por méritos propios.

Ni tan siquiera la incongruente amenaza a la que nos enfrentamos con el terrorismo sirve como alianza entre todos los integrantes de las diferentes formaciones políticas inmersas en las cercanas Elecciones Generales de un mes cargado de sueños y esperanza en el año venidero; por el contrario, los que más se mezclaban con los ciudadanos, engrandecidos por la mala imagen de corrupción de los partidos emblemáticos, entienden inútil la reflexión de los dirigentes del continente y se cruzan de brazos en las conversaciones sin atisbo de bajarse a la realidad palpable de que sin la alianza de todos nada es plausible de dar soluciones al problema. Otros, por el contrario, ni se molestan en asistir a la mayoría y dejan vacío el lugar donde estampar su firma contra el terror al que nos enfrentamos a diario con la amenaza del sinsentido en el horizonte.

Y es que sin que sirva de precedente, al menos una vez la gran mayoría de representantes aboga por un Pacto de Estado con el que proteger a los ciudadanos de las amenazas a las que están sometidos a diario por un fanatismo sin parangón en los últimos años. No es que sirva de demasiado el atender a una ideología partidista a cambio de desaparecer de la mesa común en la que estampar su aprobación para la creación de ese escudo de salvaguarda pero al menos, la intención de los partidos que debe primar sobre todo lo demás deja relevancia de sus deseos. En fin allá cada cual con su peinado, al que le guste el traje que se lo ponga y al que deja a un lado la responsabilidad de sus afiliados le sirva de provecho ¿o el día 21 le valdrá de  algo su gallardía? Ya veremos.

No hay por otro lado duda alguna de que nunca mejor usado nuestro refranero “las cosas de Palacio van despacio”, pues es así como el Presidente Rajoy persiste en Moncloa con su desgana a acometer proyectos de defensa con el resto de aliados europeos; la cercanía del 20-D le hace tomar con precaución posibles compromisos de los que teme arrepentirse ante la proximidad de los votos. Más fácil lo tienen los socialistas, apeados del poder con la crisis en apogeo de la que con esa “herencia” tantas veces proclamada por el Partido en el Gobierno, aspiran a desbancar de la primacía conseguida por el efecto de dicho caos económico a la política de austeridad; ni tiene tampoco nada que perder el partido que sigue emergiendo a costa de los insatisfechos pues, a la vista de los estudios analizados se pronostican como medalla de bronce en la gran olimpiada de una regeneración política ya esperada hace años.

Publicado en:

http://leonoticias.com/frontend/leonoticias/Por-Una-Firma-Se-Empieza-vn190559-vst232

http://www.madridactual.es/madrid-blog/espana/por-una-firma-se-empieza

http://www.noticiasgalicia.com/index.php/tribuna-abierta/25659/por-una-firma-se-empieza

http://www.infonortedigital.com/portada/opiniones/item/43760-por-una-firma-se-empieza

Juan Antonio Sánchez Campos

Nuestras condolencias por los atentados de Paris

Desde El Centro queremos unirnos al dolor de la sociedad francesa tras el nuevo vil atentado terrorista sufrido así como dar nuestro más sentido pésame a las familias de las víctimas mortales y los heridos, deseando su pronta recuperación.

Una vez más tenemos que hacernos fuertes ante la proximidad de cualquier acto sin sentido causado por quienes entienden la violencia y la barbarie como única forma de satisfacer unos ideales que en nada tienen que ver con el deseo de la mayoría de la sociedad islámica.

El Centro

Análisis con demasiados dígitos

Debe ser que los estudios del Centro de Investigaciones Sociales (CIS) superan a la realidad que oímos, hablamos o vivimos en la calle, en los mercados, en los corrillos de las plazas, en los centros de salud, en las tertulias de pensionistas o en los campus universitarios de nuestro país. Debe ser que el estudio tenga parámetros diferentes a los que pensamos que es un análisis detallado de lo que la sociedad opina o puede simplemente, que el miedo sea más que la propia iniciativa de generar un cambio político en España distinto al que hasta ahora hemos tenido sin preocuparnos de nada.

Sea de una u otra forma, la verdad que nos analizan los teóricos encargados de manejar datos supera con creces a lo hasta el momento sentido en el amplio abanico de los colectivos sociales, dotando al actual Gobierno con una más que generosa dosis de votantes para asegurarse una nueva legislatura el próximo 20-D; algo que deja escéptico a más de uno y que resulta alarmante al dar una imagen de conformismo en la ciudadanía aspirando a volver a tener la oportunidad de regresar al status social y económico que nunca vendrá de la mano de un partido con ideologías afines al capital.

Aunque la sorpresa siempre está presente en estos casos, lo de estimar el voto o que este suponga el resultado directo van un buen trazo de incógnitas, variables, sumas y restas al unísono en el último escalón de acceso a las salas electorales de cada punto en concreto. No quiere decir que los analistas sean meros usurpadores del pensamiento ciudadano abordado en cualquier sitio o por medio de una llamada telefónica a la hora de comer, sencillamente son estudiosos de probabilidades que en cualquier momento cambian como el clima otoñal de una soleada mañana a una tarde taciturna con vientos en contra.

Y es que a cualquier interviniente en la decisión de voto le extrañan estos resultados a la vista de la poca confianza que el actual Presidente Sr. Rajoy desprende en la sociedad; la incredulidad ante tal estudio es por tanto lógica, si más del 60% no se cree ni una palabra de los discursos del líder popular no es entonces presumible que la certeza de estos análisis sea demasiado probable.

Es evidente que en la casilla de salida para comenzar una carrera alocada por el poder en nuestro país tenemos que adecuarnos a la imagen de los candidatos sin atender el famoso refrán de “el hábito no hace al monje”, chascarrillo frecuente de nuestra cotidianeidad pues, “a las pruebas me remito…,” con la evidencia versátil de estos; desde la austera figura de los actuales ministros  a la coleta al estilo universitario de los ochenta, pasando por el escrupuloso traje y corbata hasta llegar al “pijo” o “perita” de décadas pasadas, logramos establecer un panorama de lo más sugerente; incluso las decisiones de algunos representantes en regiones con aspiraciones a engrosar un hipotético gobierno de ser ganadores se nos vuelven atípicas a las primeras de cambio, con militares que completan listas de formaciones de izquierda “moderadamente” volcadas al centro, hasta generales de gobiernos anteriores en las filas (no pelotón) de un partido de izquierda en su más estricta definición.

Vamos, que el osado al cual no le parezca una buena oportunidad de no llevar a cabo su condición de ciudadano demócrata por no tener donde elegir, es poco probable; máxime ante la relevancia de sintonías diferentes, de calado distinto y de posiciones diversas a las que tenemos acceso antes de acabar con el mazapán y esperando que el roscón traiga la sorpresa de un futuro mejor para todos los españoles.

Publicado en:

http://www.madridactual.es/madrid-blog/espana/analisis-con-demasiados-digitos

http://www.infonortedigital.com/portada/opiniones/item/43237-analisis-con-demasiados-digitos

Juan Antonio Sánchez Campos 

Secretario General de El Centro


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